UN VATO Y SU GUITARRA

El artista viral mexicano que hace que valga la pena llorar por su música

¿Cómo luce el éxito viral para la generación de nativos digitales? En México, el cantante y compositor Ed Maverick ofrece el ejemplo perfecto, ya que en menos de un año el guitarrista de 18 años, cuyo nombre real es Eduardo Saucedo, ha pasado de tener 5,000 streams en Spotify a más de 450,000 diarios. Su álbum de “bedroom-pop” acústico titulado “mix pa llorar en tu cuarto” y su canción “Fuentes de Ortiz”, han aparecido en varias playlists de Latinoamérica.

“Fuentes de Ortiz” aterrizó primero en Mexico Viral 50 y, desde allí, la canción obtuvo un lugar en la playlist Distrito Indie de Spotify antes de llegar a las listas de reproducción de La + Chingona y Éxitos México. Esta semana su sencillo Fuentes de Ortiz entró con fuerza al Top 50 de México.

Típicamente compuesta con poco más que una guitarra, cada canción del mix pa llorar en tu cuarto es un crudo retrato de la incertidumbre y la inseguridad del amor joven. Escuchar sus canciones dan la sensación de leer el diario de alguien, resulta imposible evitar identificarse con sus vulnerables y desgarradores tracks. En un sonoro barítono, Saucedo expresa sus sentimientos a través de letras sencillas y accesibles que se mezclan en el lenguaje cotidiano, reflejando cómo los jóvenes mexicanos hablan realmente.

Karpe Diem”, una de las primeras canciones que escribió, describe su experiencia al superar un amor. Al discutir la canción con For The Record, Saucedo dijo que probablemente sea la canción más cercana a su corazón, ya que representa el comienzo de su transición de problemas de niños a problemas de adultos. De hecho, muchas de sus canciones provienen de sus propias experiencias, particularmente con ex novias, aunque evade vincularlas a un momento específico.

Saucedo, quien nació en Chihuahua, no creció en una familia de músicos, sino que aprendió a tocar la guitarra viendo videos y tocando norteño, género musical popular en su tierra. Su estilo evolucionó mientras tocaba covers de canciones de sus bandas favoritas, como las de los rockeros indie mexicanos Little Jesus. Pero ninguno de los estilos de música se ajustaba a lo que quería hacer, así que decidió lanzarse por su cuenta y, finalmente, comenzó a componer sus propias canciones. “Sentí la necesidad de liberar lo que estaba pasando en mi mente”, dijo.

Y quizás éste es el secreto de la fácil intimidad de sus letras: trabaja siguiendo su intuición y se deja llevar, en lugar de forzar las cosas. Incluso cuando Saucedo comienza a escribir una canción, le gusta ver cómo se siente, ya sea bueno o malo, y ver “lo que llega”. Finalmente, lo que espera es que la gente que escucha sus canciones pueda al menos “sentir algo”. Y tal vez se den cuenta de que no son los únicos pasando por la dificultad de ser adolescentes. “Es por eso que hago música, de verdad”, dijo.

Saucedo se mudó recientemente a la Ciudad de México, donde su hermana actúa como su manager. Navega por su repentino ascenso a la fama, asegurándose de mantener contacto con sus amigos, así como con sus fans, muchos de los cuales son de su edad o más jóvenes. En abril realizó una firma de autógrafos en el sur de la ciudad, en donde se concentran muchos estudiantes universitarios. Cuando llegó, más de 1.000 personas lo esperaban, algunos de ellos habían estado allí desde las 8 de la mañana. Afortunadamente, estos se mostraron con mucho ánimo mientras se presentaba ante la multitud y cantaron junto con él. Después, firmó todo, desde copias de su álbum hasta zapatos y un ukelele.

En este momento, sus influencias incluyen a otro cantante de rock indie mexicano,  Dromedarios Mágicos, que también proviene de Chihuahua. Le gusta escuchar a bandas como King Gizzard & The Lizard Wizard, The Walters y Señor Kino. Y como continuación de su álbum, lanzó “Ropa de Bazaar con Jenny Juárez de Bratty, una canción acústica con un tinte folclórico sobre una pareja de jóvenes que escapan juntos. “Vámonos de aquí”, cantan los dos mientras Saucedo toca la guitarra. “Vamos a dejar nuestra ciudad, comprarnos ropa de bazar. No importa todo lo demás”.

Si bien en algún momento pensó convertirse en diseñador gráfico, en este momento Saucedo está feliz de continuar su carrera musical. No tiene un récord específico en mente, pero para un futuro cercano, le gustaría ir a “algún lugar muy lejos”, componer durante unos meses y producir algo diferente a su primer álbum, tanto lírico como musicalmente, simplemente aún no sabe exactamente qué.

Escucha el álbum de Ed Maverick, mix pa llorar en tu cuarto, o para una intimidad acústica adicional, escucha la versión en vivo de su último single, “Ropa de Bazaar”.