LAS LEYENDAS NUNCA MUEREN

El Trascendente y Vivaz legado de Soda Stereo y Gustavo Cerati

September 16, 2019

Una tarde de 2012, en el recital de U2  llevado a cabo en La Plata, Argentina, durante la gira Tour Latinoamericano 360° de la banda, un inspirado Bono miró hacia la audiencia y exclamó “¡No olviden a Gustavo Cerati!”. La multitud de 60.000 fans inmediatamente ovacionó de pie, mientras Bono dedicaba su canción “Moment of Surrender” a Cerati —el adorado líder de la banda argentina Soda Stereo. Fue un momento sumamente emotivo, ya que Cerati había caído en un coma sin final a la vista. El conmovedor tributo de Bono al cantante que murió hace 5 años sería el primero de muchos. A partir de este momento, una enorme diversidad de artistas, desde Shakira hasta Coldplay, se han tomado el tiempo en sus giras para reconocer al enorme talento e impacto que ha tenido Gustavo Cerati en el rock.  

Para los fanáticos, septiembre trae la oportunidad de recordar el incomparable legado de Cerati —el icónico rockero alternativo, cuya presencia permitió atraer la atención internacional a la música de Latinoamérica. 

Conocido por su carisma, curiosidad y voluntad para experimentar, Cerati nació en Buenos Aires el 11 de agosto de 1959. Como fanático del rock and roll desde sus inicios, empezó a tocar la guitarra a los 9 años de edad, citando a Jimi Hendrix como una gran influencia. A sus 13 años ya había formado su primera banda. Otras de sus inspiraciones incluyeron al guitarrista Luis Alberto Spinetta, pionero del Rock Argentino y de la banda Almendra, y a Andy Summers de The Police.

En 1982, cuando Argentina emergía de tiempos sombríos y agitación política de varias décadas, Cerati formó Soda Stereo junto a Héctor “Zeta” Bosio como bajista, y Charly Alberti como baterista. El trío lanzó su primer álbum dos años después, conformado por canciones como “¿Por qué no puedo ser del jet-set?” y “Sobredosis de T.V.”, que tocaban temáticas relacionadas a la cultura como la lucha de clases, acompañadas de acordes sorprendentes y riffs de guitarra. Sin embargo, fue Nada Personal, el álbum lanzando al año siguiente, el que les dio proyección desde Río Grande al Río de la Plata, con canciones como “Juegos de seducción”, “Nada personal”, y “Cuando pase el temblor” —que tomaron por asalto el espectro radial, especialmente de México, Chile, Uruguay y Argentina.

Después del éxito repentino, Cerati decidió cambiar su rumbo y colaborar, en 1992, con Daniel Melero, su cercano amigo y, además, miembro de la banda argentina de tecno-pop Los Encargados. El resultado de dicha fusión fue  Colores Santos, un álbum de pistas soñadoras e introspectivas que recuerdan el sonido espacial y sintetizado de bandas británicas como New Order, gracias al uso pionero de Cerati de los samplers Akai MPC60 and Emax II. 

Cerati continuó experimentando y expandiendo su curiosidad, incluso en el sexto álbum de Soda Stereo ”Dynamo”. Más shoegaze que rock tradicional, el álbum representó un desviación completa del trabajo anterior de la banda, y marcó un nuevo momento en la evolución y escena del Rock Argentino. Hoy, Dynamo es considerado un ejemplo central del característico sonido shoegaze, comparándolo también con Loveless de My Bloody Valentine, fundamental para el género.

Para 1996, la banda Soda Stereo se había separado oficialmente, por lo que Cerati concentró su energía en la producción de música electrónica. Creó el proyecto tecno Plan V con DJs chilenos: Andrés Bucci, Christian Powditch, y Guillermo Bassard. Tres años después, lanzó Bocanada, un álbum ambicioso, concebido como un viaje musical entre las líneas de la electrónica y el rock, diseñado para ser escuchado en un orden específico, desde el comienzo hasta el final.  

Luego en 2006, Cerati sacó Ahí Vamos incluyendo el sencillo Crimen”, que a la fecha, es la canción más popular del artista en Spotify —con más de 88 millones de streams. Su álbum siguiente, lanzado en 2009, Fuerza Natural, coproducido con el premiado productor Héctor Castillo, fue reconocido por usar el mandolín y la guitarra “Lap Steel”. Tenía un sonido más pacífico y orientado al folk —encajando, así, en la nueva dirección de lo que sería el último álbum de Cerati.

Los dúos musicales fueron los elementos definitorios de la carrera de Cerati, y según la crítica chilena del rock, Paula Molina, fue su compromiso con las técnicas y la experimentación de otros géneros, que luego fusionó e incorporó en su música, lo que lo hizo tan popular. Ahora, luego de haber reflexionado sobre lo que fue su legado, lo que se destaca es su habilidad para hacer que la música trasciende los géneros y cruza las fronteras —música para todos los latinoamericanos. Como otra estrella del rock argentino, Andrés Calamaro declaró: “millones de personas llorarán la ausencia [de Cerati], pero siempre recordarán que sus canciones cambiaron la música latinoamericana para siempre”.  

En distinción a su contribución a la música y al rock en español, escuchá esta playlist tributo que honra el imborrable legado de Gustavo Cerati.